El primer ministro británico, Keir Starmer, inició en Pekín una nueva etapa de acercamiento con China tras casi dos décadas de tensiones, al reunirse con el presidente Xi Jinping y comprometerse a relanzar la relación bilateral con una visión estratégica y de largo plazo.
Starmer es el primer jefe de Gobierno británico que visita China desde 2018 y llegó acompañado de una delegación empresarial. Durante la visita se firmaron acuerdos en comercio, salud, migración y seguridad, y China anunció que exentará de visado a ciudadanos británicos para estancias cortas.
Sin embargo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió que este acercamiento es “muy peligroso” para el Reino Unido.
Starmer defendió el diálogo con China como una vía para fortalecer la economía británica.
Con información de EFE.